AYUNO Y ORACIÓN


¿Qué es el ayuno?

El ayuno por definición es la privación del alimento; pero en términos bíblicos, es también buscar un alimento superior. Como dijo Jesús “Entonces Jesús explicó: —Mi alimento consiste en hacer la voluntad de Dios, quien me envió, y en terminar su obra” (Juan 4:34 NTV). Entonces el ayuno es dejar de comer alimento natural, para comer un alimento espiritual. Lo que se puede traducir como “alimentarse” de Jesús, el mismo dijo: “Yo soy el pan verdadero que descendió del cielo. El que coma de este pan no morirá —como les pasó a sus antepasados a pesar de haber comido el maná— sino que vivirá para siempre»”. (Juan 6:58 NTV)

La pregunta sería ¿Cómo te “alimentas” de Jesús? Comer de Jesús es llenar tu corazón de su amor, de sus palabras, de sus propósitos para tu vida. Visto de manera práctica, en lugar de tomar 30 o 40 minutos para comer, ese el tiempo que (durante estos 21 días), tomarás para orar, leer la Biblia, adorar, meditar en las escrituras, etc.

El ayuno es una de las prácticas espirituales que Jesús enseña a sus discípulos en el sermón del monte (Mateo capítulos 5, 6 y 7). En el ayuno experimentas más de Dios y de su amor, llegas a conocerle más, y alinearte con sus propósitos para tu vida.

¿Por qué ayunamos?

  1. El ayuno me ayuda a poner a Dios en primer lugar en mi vida “Busquen el reino de Dios[a] por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.” (Mateo 6:33 NTV) Es una manera de romper con la dependencia de otras cosas que pueden ser secundarias.
  2. El ayuno aumenta mi conocimiento del amor de Dios “Pido en oración que, de sus gloriosos e inagotables recursos, los fortalezca con poder en el ser interior por medio de su Espíritu. Entonces Cristo habitará en el corazón de ustedes a medida que confíen en él. Echarán raíces profundas en el amor de Dios, y ellas los mantendrán fuertes. Espero que puedan comprender, como corresponde a todo el pueblo de Dios, cuán ancho, cuán largo, cuán alto y cuán profundo es su amor. Es mi deseo que experimenten el amor de Cristo, aun cuando es demasiado grande para comprenderlo todo. Entonces serán completos con toda la plenitud de la vida y el poder que proviene de Dios”. (Efesios 3:16-19 NTV) El poder, el amor y la revelación de Dios me transforman, ayunar es dar oportunidad a que esto suceda.
  3. El ayuno me ayuda a encontrar mi satisfacción en Dios “Oh Dios, tú eres mi Dios; de todo corazón te busco. Mi alma tiene sed de ti; todo mi cuerpo te anhela en esta tierra reseca y agotada donde no hay agua. Te he visto en tu santuario y he contemplado tu poder y tu gloria. Tu amor inagotable es mejor que la vida misma, ¡cuánto te alabo!” (Salmos 63:1-3 NTV); “Jesús les respondió: —Les digo la verdad, no fue Moisés quien les dio el pan del cielo, fue mi Padre. Y ahora él les ofrece el verdadero pan del cielo, 33 pues el verdadero pan de Dios es el que desciende del cielo y da vida al mundo. —Señor —le dijeron—, danos ese pan todos los días. Jesús les respondió: —Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca volverá a tener hambre; el que cree en mí no tendrá sed jamás.” (Juan 6:32-35 NTV).

4. El ayuno acarrea otros beneficios naturales.

a)  Desintoxicación del cuerpo.
b)  Provee descanso y facilita la sanidad en algunas enfermedades.
c)  Se promueve una vida más larga y sana.
d)  Se limpian hígado, riñones, intestinos, sangre, etc.
e)  Se pierde peso y la retención de agua en exceso.
f)  Algunos nutriólogos recomiendan el ayuno por lo menos tres días al mes o tomar un ayuno de 10 días dos veces por año.

Algunos ejemplos de ayunos.

  1. Ayuno Total: Consiste en no comer ni beber nada absolutamente, algunas personas lo han llamado sobrenatural, debido a que nuestro organismo puede resistir periodos más o menos largos sin alimentos pero no sin agua. Moisés practicó este ayuno: “Moisés se quedó en el monte con el Señor durante cuarenta días y cuarenta noches. En todo ese tiempo, no comió pan ni bebió agua. Y el Señor escribió en las tablas de piedra las condiciones del pacto: los diez mandamientos.”(Éxodo 34:28: NTV). Otros ejemplos de este tipo de Ayuno:
    1. Esdras (Esdras 10:6 NTV),
    2. Los judíos en tiempos de Ester (Ester 4:16 NTV),
    3. Moisés (Deuteronomio 9:9 NTV),
    4. Pablo (Hechos 9:9 NTV)
  2. Ayuno Parcial: Consiste en restringir la ingestión de alimentos y tiene algunas variantes como: alimentarse sólo con una clase de comida. Algunos lo llaman el “Ayuno de Daniel”, en el cual se come solamente vegetales o frutas en forma de jugos o ensaladas. El ayuno parcial es de gran valor, especialmente cuando las circunstancias hacen que resulte imposible o inconveniente realizar un ayuno natural. “Entonces Daniel habló con el asistente que había sido designado por el jefe del Estado Mayor para cuidar a Daniel, Ananías, Misael y Azarías, y le dijo: «Por favor, pruébanos durante diez días con una dieta de vegetales y agua. Al cumplirse los diez días, compara nuestro aspecto con el de los otros jóvenes que comen de la comida del rey. Luego decide de acuerdo con lo que veas»”. (Daniel 1:11-13 NTV)
  3. Ayuno Natural: Este ayuno lleva abstención de comida pero no de agua. Este ayuno por uno o dos días no tiene ningún inconveniente, pero si se quiere hacer por más días, debe tomarse ciertas precauciones para no dañar el cuerpo.
  4. Precauciones:En ayunos prolongados, no ayunes solo con agua, es recomendable acompañarlos con jugos naturales de frutas o verduras frescas, que tienen vitaminas minerales y enzimas.
    No es recomendable que una mujer embarazada o en lactancia ayune.
    Tampoco las personas que tienen hipoglucemia, diabetes u otra enfermedad crónica, si lo hacen, debe ser bajo supervisión médica.Se debe consumir fibra antes y después del ayuno, pero nunca durante el ayuno.
    No se fatigue ni se ejercite demasiado cuando ayune, procure descansar, baje el ritmo.
    Después del ayuno totales procure los alimentos ligeros como jugos y frutas, en pocas cantidades por lo menos durante dos días. NO CONSUMA ALIMENTOS GRASOSOS, NI MUY CONDIMENTADOS, NO CONSUMA CARNES, NI LECHE, NI HUEVOS.
    Otros Ayunos: Aquellos que nunca han ayunado pueden considerar otro tipo de ayuno para empezar a entrenar, trabajar en ser disciplinado y lograr el objetivo propuesto. Aunque solo sea que ayunes refresco, comida chatarra, postres, redes sociales, carnes rojas. Recuerda que al abstenerse de alimentos o aquello de lo que ayunes, buscarás hacer la voluntad de Dios y no la tuya. “La gente no vive solo de pan, sino de cada palabra que sale de la boca de Dios.” (Mateo 4: 4 NTV) Lo más importante al ayunar es tener una actitud humilde y sincera con Dios; acompañar tu ayuno con tiempos de oración, alabanza y lectura de la Biblia. Y no está por demás consultar a tu médico de considerar necesaria su opinión.